Impulsados por la visita del Papa Francisco a Portugal con motivo del Centenario de las apariciones de Fátima, algunos de los residentes del colegio mayor decidieron ir a  acompañar al Papa en estas dos jornadas, salieron temprano el viernes y con la audacia que los caracteriza consiguieron llegar sin tener que estar en ningún atasco, llegaron además con varias horas de antelación por lo que pudieron hacer una pequeña visita por la aldea portuguesa, la jornada comenzó con la llegada del Papa Francisco en helicóptero al estadio que recibe su nombre, los participantes de esta convivencia resaltan que les llamo mucho la atención el silencio con que se vivían aquellas jornadas de oración junto al Santo Padre.

Los actos con el Papa Francisco en tierra firme dieron comienzo con el rezo del santo rosario en la Capelinha (Lugar exacto de las apariciones de la virgen a los tres pastorcillos de Fátima), tras eso los residentes e fueron a  dormir, uno de ellos al coche y los demás durmieron en tiendas de campaña.

Hacia las 8 de la mañana se despertaron y desayunaron, acto seguido tuvo lugar la Santa misa en la que se Canonizo a dos de los Pastorcillos, a Francisco y a  Jacinta, después tras una procesión de la virgen y la salida del Papa los residentes cogieron el coche de vuelta hacia Sevilla, y consiguieron dar envidia a los residentes que no habían ido a causa de los exámenes contagiando alegría y optimismo.

La semana de Feria nos dispusimos a ir en dirección hacia Pozoalbero  (Jerez), una Finca en la que podríamos disfrutar de unos días de estudio con sus respectivos alicientes como son la Playa, las tertulias en las que aparte de aprender sobre poesía como fue el caso de una de ellas, se disfruta de un ambiente distendido en el que cada uno preguntaba sus dudas al ponente, además evitamos las posibles distracciones que pudieran surgir en Sevilla durante esta semana tan festiva, y debido a la proximidad de los exámenes tanto de los universitarios como de los bachilleres que frecuentan Almonte era lo más inteligente.

Durante estos días se aprovecharon muchas horas de estudio acompañadas de, cómo no, buenas comidas para reponer fuerzas y poder así atacar  de nuevo a los libros que esperaban en la sala de estudio, pero no todo fue estudiar, como ya hemos mencionado antes uno de los días nos acercamos a la playa de baldelagrana donde aparte de estar disfrutando de una playa para nosotros solos, además más tarde nos acercaríamos a los bares de la zona para poder ver el partido de Champions acompañados de uno de los mejores amigos del hombre (No es el Perro, que no te engañen), una cerveza.

También pasaríamos otra tarde en catamarán por las costas gaditanas, y las bodegas Gonzalez-Byas nos abrirían sus puertas para poder, después de una muy constructiva visita de sus bodegas, disfrutar de una cata de sus mejores productos.

Aprovechando el puente de Andalucía, algunos hicimos la maleta y nos fuimos a pasar unos días a Madrid, del 25 al 28 de febrero. Salimos el sábado 25 sobre las 10:30. Después de un largo viaje llegamos a Madrid por la tarde, comimos en la Plaza de Oriente y dimos una vuelta por el centro Madrid: Palacio Real, Catedral de la Almudena, Plaza de la Villa, Basílica de San Miguel, Gran Vía, Puerta del Sol, Congreso de los Diputados… para acabar en la Plaza Mayor para a cenar un bocata de Calamares, comida típica madrileña. Después nos fuimos a dormir. Nos alojábamos en el Club Universitario del Colegio Mayor Montalbán. El domingo por la mañana, nos dimos un paseo hasta la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en la Calle Alcalá: un buen plan cultural donde vimos estilos de pintura de diferentes siglos. Por la tarde, después de ver el Ayuntamiento y de comer en el Parque del Retiro, fuimos a un plan muy esperado: entramos en los estudios de la Cadena Cope para ver la transmisión del programa Tiempo de Juego, en el que se retransmiten por radio varios partidos de Liga. Vimos los partidos Atlético de Madrid-FC Barcelona (1-2), y Villarreal-Real Madrid (2-3), partidazos ambos. Tuvimos la suerte de estar con famosos locutores de radio como son Paco González, Pepe Domingo Castaño e incluso Manolo Sanchís, ex-jugador del Real Madrid, que comentó el partido de su equipo. Entre medias de los dos partidos aprovechamos para ir a Misa y al Museo del Prado, que en aquel momento tenía entrada libre.

El lunes por la mañana, después de asistir a Misa, partimos a la Sierra de Guadarrama, no sin antes pasar por el Estadio Santiago Bernabéu y por las cuatro torres y hacernos una foto. En la sierra, fuimos primero a El Escorial, donde pudimos admirar la grandiosidad del famoso monasterio. Luego de verlo y dar una vuelta por el pueblo, cogimos otra vez el coche y subimos al Puerto de Navacerrada, puerto de montaña situado a 1860 metros de altitud que hace frontera entre las provincias de Madrid y Segovia. En estas fechas estaba, lógicamente, nevado, así que nos pusimos a disfrutar y a pegarnos bolazos de nieve. Después de comer bajamos otra vez a Madrid, y ahí nos entretuvimos dando un paseo por el centro y viendo otra vez el Museo del Prado. El martes ya nos volvimos, pero pasando por Toledo, donde aprovechamos para ver la ciudad, sobre todo la catedral (donde asistimos a Misa), y el Alcázar. Llegamos otra vez a Sevilla sobre las 19:30, cansados pero contentos. En resumen, un buen plan, de diversión y descanso, muy recomendable.

Las fechas navideñas se acercaban, y no podíamos dejar de celebrar la Cena de Navidad que cada año tiene lugar en la sede del Colegio Mayor.

Como cada año,  comenzamos con la tradicional foto en la sala de estar. Cincuenta universitarios (colegiales, residentes de los Pisos Universitarios y socios del CUA) sonriendo en una foto para la Historia.

Como cada año, tuvimos meditación delante del Belén. Momento de oración, para no olvidar lo importante de la Navidad y por qué estábamos todos ahí.

Como cada año, la Administración del Colegio Mayor se volcó. Gran sorpresón al abrir el comedor. Cena con menú. Conversación animada. Cada loco con su tema. Y Dios en la de todos. Es un buen momento para conocer a otros socios del Club con los que no coincides en el día a día.

Como cada año, cantamos villancicos hasta «jartarnos»

. Maese Pepe Carmona al guitarreo, junto un gran aprendiz (que de aprendiz tiene poco).  Las panderetas acabaron mareadas. Entre canción y canción, polvorón. Y otro villancico: Chiquirriquitín, los Peces en el Río, la Ea de Triana, Ande,…

Como cada año, la gente salió encantada, con el listón muy alto. Porque es un hito en cada curso, un evento de esos de los que, si no estuviste, no se puede explicar. Feliz Navidad.

Una de las primeras convivencias del Club Universitario. Las expectativas eran altas, y no era para menos. Del 29 al 31 de octubre, los afortunados colegiales que se subieron al coche con destino a Ronda disfrutaron de un Puente de todos los Santos de esos que se recuerdan. Paseo por Ronda, algún que otro “refrigerio” por sus calles, excursión al campo, tiro a la diana…¡

No querían volver!

Hubo un malentendido con un turista noruego, que pensaba que nuestros hombres eran unos guías turísticos. Le explicaron como pudieron –no se estila hablar noruego en Sevilla- que se había equivocado, y que preguntara en la oficina de información.

Una convivencia para abrir bien el curso, divertida, oxigenante. Ronda se ha convertido en un destino codiciable para los que no pudieron ir.

Comienzan los primeros exámenes parciales del curso. Y hay que prepararlos bien. Un pequeño grupo nos aislamos durante dos días (del 29 al 31 de octubre) en una casa situada en algún lugar entre Bollullos de la Mitación y Bormujos, por donde no pasa el cartero. Y estudio. Y más estudio. Paramos para descansar. Comemos. Y más estudio.  Estando pocos se estudia la mar de a gusto. Por supuesto, cuidamos de poder oír Misa en algún pueblo cercano.

Pero también  hay que descansar: los parones para comer se aprovechaban bien, con esa risa floja propia de temporada de estudio.  Y una de las noches, una película para desfogar. Planes como este sirven para hacer piña, porque estudiar juntos une, quiera uno o no quiera.

Conclusión: Uno de esos fines de semana que cunden bien, y que sin duda se repetirá a lo largo de este curso.