Las fechas navideñas se acercaban, y no podíamos dejar de celebrar la Cena de Navidad que cada año tiene lugar en la sede del Colegio Mayor.

Como cada año,  comenzamos con la tradicional foto en la sala de estar. Cincuenta universitarios (colegiales, residentes de los Pisos Universitarios y socios del CUA) sonriendo en una foto para la Historia.

Como cada año, tuvimos meditación delante del Belén. Momento de oración, para no olvidar lo importante de la Navidad y por qué estábamos todos ahí.

Como cada año, la Administración del Colegio Mayor se volcó. Gran sorpresón al abrir el comedor. Cena con menú. Conversación animada. Cada loco con su tema. Y Dios en la de todos. Es un buen momento para conocer a otros socios del Club con los que no coincides en el día a día.

Como cada año, cantamos villancicos hasta «jartarnos»

. Maese Pepe Carmona al guitarreo, junto un gran aprendiz (que de aprendiz tiene poco).  Las panderetas acabaron mareadas. Entre canción y canción, polvorón. Y otro villancico: Chiquirriquitín, los Peces en el Río, la Ea de Triana, Ande,…

Como cada año, la gente salió encantada, con el listón muy alto. Porque es un hito en cada curso, un evento de esos de los que, si no estuviste, no se puede explicar. Feliz Navidad.

Como es sabido por todos, el Banco de Alimentos organiza cada año  una Recogida de Alimentos en todo tipo de establecimientos comerciales. Y como es sabido por todos, cada año, desde el Colegio Mayor Almonte nos ofrecemos voluntarios para esta gran iniciativa.

Fueron tres días en los que nos organizamos por horas para cubrir la Recogida en un supermercado del barrio. Del 25 al 27 de noviembre, tomamos el establecimiento dispuestos a ayudar en lo que hiciera falta.  El procedimiento era relativamente sencillo, pero es necesario dedicarle tiempo. Nos quedábamos en grupos de tres en la entrada del establecimiento. Unos petos azules nos diferenciaban. Cuando un cliente entraba, le dábamos una bolsa del Banco de Alimentos. “Buenas tardes, ¿desea colaborar con el Banco de Alimentos? Es muy fácil, sólo tiene que comprar algo de comida o productos infantiles, meterla en la bolsa y traerla cuando salga. Muchas gracias”.

Gracias a Dios, la gente era verdaderamente generosa, y pudimos recoger cientos de kilos de comida para los necesitados. Desde luego, los que salimos ganando fuimos nosotros, al dedicar nuestro tiempo a los demás. Esperamos hacer más actividades como estas, que capacitan al universitario para preocuparse por los demás.

Este jueves tuvimos una interesantísima tertulia con el General Miguel Simón Contreras, militar retirado y doctor en historia contemporánea. Nos dio muy interesantes detalles sobre la Transición española, época crucial para la historia de nuestro país. Nos contó cómo vivió en primera persona los acontecimientos del intento de Golpe de Estado por parte del teniente coronel Tejero el 23 de febrero de 1981. Nos habló también de la muerte de Franco, la disolución de las Cortes franquistas y el proceso de redacción de la Constitución Española. Gracias a esta sesión del Club Universitario pudimos conocer más a fondo aspectos muy importantes sobre la historia reciente de nuestro país, que es muy importante para conocer nuestro mundo actual.

Típica tarde de sábado en el Colegio Mayor Almonte. Después de la comida del CUA , nos dirigimos hacia la sala de estar, para disfrutar de la tertulia. Pero era una tertulia especial, “con invitado”.

“Tertulia con Paco Moya”, decía el cartel que desde el miércoles lucía en el tablón de anuncios. Paco Moya es un experto en la medicina de la persona. Nos explicó que el cuerpo se relaciona de una manera muy peculiar con la psique (con el alma). Afirma que muchas enfermedades fisiológicas pueden tener su origen en problemas del pasado, en “improntas” que nos marcaran de pequeño.

Pero no sólo nos lo “contó”, como si fuera una clase teórica. Con un dinamismo sorprendente nos relataba casos de pacientes suyos que se han sanado. Soltando chistes, y siempre alegre, nos abrió un campo de la medicina que está aún por explorar, y de la que él es, en gran medida, descubridor.  Muchos de los colegiales se quedaron boquiabiertos con lo que nos contó. Otros no daban crédito…pero a todos les interesó.

Paco Moya es un profesional que no deja indiferente, y con nosotros nos podía ser distinto. Nos dejó pensativos, mientras esperábamos el plan de tarde de sábado que es costumbre: Meditación, fútbol y cena CUA.

Este año hemos vuelto a organizar y participar en la Novena a la Inmaculada Concepción. Se trata de una tradición cristiana para preparar tan gran fiesta de la Virgen María. Para ello, se celebra la Santa Misa, y en la homilía se reflexiona sobre el evangelio del día durante 8 días antes de la Inmaculada Concepción (del 31 de noviembre al 8 de diciembre). Estudiantes de Secundaria y Bachillerato, junto con universitarios de varios centros y Colegios Mayores asisten cada año a este culto piadoso para tratar más de cerca a nuestra Madre durante estos días. El día 8, la Inmaculada Concepción de María, trasladamos la celebración al oratorio del Colegio Mayor Almonte.

Como ya va siendo habitual, la Hermandad de la Santa Caridad nos acogió en su iglesia, recién restaurada. Es un gesto por el que estamos tremendamente agradecidos.

La Santa Misa comenzaba a las 20:00 de la tarde. Después de la Novena solíamos cenar los colegiales y residentes de los Pisos Universitarios en una amistosa, familiar velada. Son unos día en los que la gracia hace maravillas, y en los que se hace mucha piña.

Para incrementar la buena educación de los colegiales, hemos tenido un curso de protocolo y buenas maneras, dividido en tres sesiones: la primera, cómo comportarse en la mesa, con Blanca Feria; la segunda, aprender a vestir, con Rafael López de Lemus; y la tercera, un pequeño concierto de música clásica, con Tomasso Cogato y Mariarosaria D’Aprile.

En la primera sesión, Blanca Feria nos explicó pacientemente los buenos modales en la mesa: cómo hay que sentarse, de qué se debe hablar mientras se come y de qué no, cómo coger los cubiertos, etc. Al final, nos dio una pequeña sesión práctica de cómo poner la mesa.

La segunda parte nos la dio Rafael López de Lemus junto con un amigo suyo. Nos hablaron de  las maneras de vestir, cómo ir elegante, cómo adaptar nuestro modo de vestir a las diferentes situaciones del día a día, poniéndonos muy buenos ejemplos. Para acabar, igual que en la sesión de Blanca Feria, tuvimos una parte práctica en la que aprendimos a hacer buenos nudos de corbata: más de uno se trabó haciéndolos.

La última sesión fue un deleite para los aficionados de la música clásica, ya que tuvimos un pequeño concierto de música de cámara del Siglo XIX, con Tomasso Cogato al frente del piano y Mariarosaria D’Aprile tocando el violín. Según nos dijo Tomasso, el piano que tenemos en Almonte es una joya, ya que tiene unos 150 años pero se encuentra en muy buen estado. Tocaron varias piezas cortas, muy bonitas todas ellas.

El curso de protocolo vino muy bien para mejorar en todo lo que se refiere a nuestro comportamiento exterior.

Una de las primeras convivencias del Club Universitario. Las expectativas eran altas, y no era para menos. Del 29 al 31 de octubre, los afortunados colegiales que se subieron al coche con destino a Ronda disfrutaron de un Puente de todos los Santos de esos que se recuerdan. Paseo por Ronda, algún que otro “refrigerio” por sus calles, excursión al campo, tiro a la diana…¡

No querían volver!

Hubo un malentendido con un turista noruego, que pensaba que nuestros hombres eran unos guías turísticos. Le explicaron como pudieron –no se estila hablar noruego en Sevilla- que se había equivocado, y que preguntara en la oficina de información.

Una convivencia para abrir bien el curso, divertida, oxigenante. Ronda se ha convertido en un destino codiciable para los que no pudieron ir.

Comienzan los primeros exámenes parciales del curso. Y hay que prepararlos bien. Un pequeño grupo nos aislamos durante dos días (del 29 al 31 de octubre) en una casa situada en algún lugar entre Bollullos de la Mitación y Bormujos, por donde no pasa el cartero. Y estudio. Y más estudio. Paramos para descansar. Comemos. Y más estudio.  Estando pocos se estudia la mar de a gusto. Por supuesto, cuidamos de poder oír Misa en algún pueblo cercano.

Pero también  hay que descansar: los parones para comer se aprovechaban bien, con esa risa floja propia de temporada de estudio.  Y una de las noches, una película para desfogar. Planes como este sirven para hacer piña, porque estudiar juntos une, quiera uno o no quiera.

Conclusión: Uno de esos fines de semana que cunden bien, y que sin duda se repetirá a lo largo de este curso.

Plan ideal para los que no son de Sevilla y desean conocer la ciudad. Este día hicimos un pequeño Tour por el centro de Sevilla. Comenzamos en Puerta de jerez, donde Ignacio nos explicó brevemente la historia de Sevilla. Después pasamos por la catedral, donde pudimos ver la Capilla Real. Luego dimos una vuelta por el centro, y vimos el Real Alcázar de Sevilla, donde se aloja la Familia Real cuando viene a nuestra ciudad, y varias iglesias, como la iglesia de El Salvador, muy bella. Acabamos con un pequeño aperitivo en un bar, y nos volvimos a casa. Fue una gran experiencia que nos valió para conocer un poco mejor la ciudad en la que vivimos.

Por fin hemos podido inaugurar el Club Universitario Almonte (CUA) 2016-2017, en el que tendremos diferentes sesiones sobre muchos campos de la cultura y del saber: ese es el elemento diferenciador de un Colegio Mayor: los estudiantes no solamente viven y comen ahí: se les ofrece también actividades culturales, académicas, religiosas o deportivas, para que no sólo se queden en los conocimientos propios de su carrera, sino que tengan amplitud de miras, que se culturicen y que cultiven muchos campos del saber.

La sesión de apertura del CUA fue conducida por José Leonardo Ruiz Sánchez, doctor en historia. José Leonardo fue subdirector de un Colegio Mayor, así que cuenta con una amplia experiencia sobre la vida en una institución de este tipo, y nos habló precisamente sobre eso: la vida en un Colegio Mayor. Fue una sesión enriquecedora, sobre todo para los que empezaban la carrera y comenzaban a vivir en el Colegio Mayor. Pudieron aprender varias cosas sobre la vida colegial.