Esta primavera hemos asistido, un año más, al encuentro de universitarios UNIV en Roma. Dos de nuestros colegiales participantes, Juan Redrejo y Antonio Cardesa, nos comparten esta crónica de su inolvidable experiencia:
El pasado sábado 28 de marzo pusimos rumbo al aeropuerto de Sevilla a coger el avión que nos llevaría a Roma para vivir la Semana Santa junto al Papa León y el Prelado del Opus Dei, don Fernando Ocariz.
Éramos 50 jóvenes que estudiamos en Sevilla, Cádiz y Córdoba.
Ya el Domingo de Ramos la cosa empezaba fuerte. Misa, la mayoría con el Papa en la explanada de San Pedro y algunos en Villa Tévere con don Mariano Fazio. Fue una gran suerte poder compartir la eucaristía con tanta gente de tantos sitios diferentes del mundo y, por muy larga que fuese la Misa, algunos reconocieron que fue una de las que más han disfrutado en toda su vida, en especial cuando se cantó la Pasión de Cristo, algo único e irrepetible que nunca olvidaremos.
El día siguiente con turisteo, pudimos ver la Fontana di Trevi, el Panteón … y culminamos después de cenar con una gran tertulia con don Mariano Fazio, vicario auxiliar del Opus Dei, que nos contó unas anécdotas del Papa Francisco, del que era muy amigo. Lo único que queríamos después de, probablemente, el día que más anduvimos, era darnos una buena ducha e ir a dormir para coger fuerzas.
El lunes fuimos todos juntas a misa a Villa Tévere, en una capilla pequeña pero muy acogedora. Después, fuimos a visitar las tan ansiados y famosos museos vaticanos, donde pudimos apreciar las mayores obras de arte de la historia de la humanidad, desde Laocoonte hasta la creación de Adán en la Capilla Sixtina. Miguel Angel era un gran artista, desde luego.
Al terminar los museos vaticanos, la barriga empezó a quejarse, así que buscamos un sitio en el que recargar las pilas después de tanta saturación de información y en menos de 2 horas. Como no, volvimos a comer una pizza espectacular en un sitio baratillo que encontramos par ahí.
Una vez recargadas las pilas, decidimos seguir enamorándonos y contagiándonos de las calles de Roma, en las que aprovechamos para visitar las basílicas de Santa María la Mayor y San Juan de Letrán, dos de las cuatro basílicas mayores, preciosas y gigantes (como casi todas las iglesias de Roma) y un posterior helado que supo a felicidad. En estos momentos, nos dimos cuenta de la importancia de estar con los demás y de lo mucho que unen convivencias coma esta, además de que no faltaron risas, por supuesto.
Posteriormente, fuimos a cenar al hotel, con nuestros compañeros los peruanos, que compartían morada con nosotros. Gente muy “top” sin duda. Después de acabar la cena, tuvimos un ratito de sobremesa entre nosotros, los sevillanos, en el que pasamos un rato agradable, en familia.
El martes santo y al terminar de desayunar, marchamos hacia la Pontificia Universidad de la Santa Cruz, donde tuvimos los encuentros UNIV Forum. En estos encuentros asistimos a las ponencias que habían preparado algunos jóvenes universitarios sabre el dialogo: “Construir puentes, el arte del dialogo”.
Al acabar las conferencias, fuimos a comer al II Delfino, un «typical italian» restaurante, vaya. Coincidimos al igual que el resto de la semana, con muchísimos jóvenes del mundo entero, aprovechando para hablar con ellos y comentar ilusiones y preocupaciones. Al terminar de comer, nos dejaron tarde libre. Algunos, aprovecharon para ir de nuevo a la Santa Cruz y asistir a dos conferencias espectaculares acerca de la “lnteligencia Artificial”, y otros aprovechamos para seguir empapándonos de Roma y su cultura. Fue entonces cuando personalmente me di cuenta de que en Roma, gires la esquina que gires, te toparas con una iglesia de 30 metros de alto y 30 de ancho, por no hablar de las maravillosas calles estilo ‘Triana’ que tiene Roma …
El miércoles fue la audiencia con el Papa. Después de una larga espera de dos horas pasando mucho frio allí en la plaza, teníamos un sitio estupendo al lado de una valla … Justo el único sitio de toda la plaza por donde no pasó el Papa. Una vez pasada la audiencia, el Papa se quedó saludando a mucha gente, y en una oportunidad que tuve, me colé con el grupo de peruanos que estaba en el hotel con nosotros y pude saludar al Santo Padre. Le dije que rezábamos mucho por el, a lo que sonrió y asintió con la cabeza. Después de toda la audiencia y saludos, intentamos subir al Cupolone, pero nos dijeron que hasta las 13 horas no abrían, por lo que no nos daba tiempo y nos tuvimos que ir a comer.
Por la tarde, teníamos uno de los eventos más esperados del UNIV: la tertulia con don Fernando Ocariz, el prelado del Opus Dei. Algunos de los que iban con nosotros, tuvieron la suerte de sentarse en el estrado con él y otros de hacerle una pregunta. Fue muy emocionante ver a tanta gente }oven con tanta ilusión par hacer las cosas bien y querer mucho al Señor.
Ya de vuelta en el alojamiento y después de cenar, tuvimos una tertulia con Juan Pablo Cannata, director de la oficina de comunicación del Opus Dei en el mundo entero,…y a dormir.
El jueves por la mañana fuimos a ver las catacumbas de San Calixto, donde estuvieron enterrados miles de cristianos: 20 km de laberintos que albergaban muchísima historia. A algunos les parecieron más interesantes y a otros menos, aunque su valor histórico es innegable.
Empezaba por fin la cita más importante que nos había conducido a Roma, los oficios que nos irían llevando par la pasión, muerte y resurrección del Señor. Los del CM Almonte, tuvimos la suerte de acompañar al Prelado del Opus Dei en Villa Tévere. Después de los oficios, hicimos la tradicional visita de los monumentos, cada cual más espectacular. Ganamos la indulgencia plenaria y posteriormente, cenamos con el resto del grupo de Sevilla, antes de irnos al alojamiento a descansar.
El viernes por la mañana salimos temprano para poder visitar sitios muy importantes: subimos la Scala Santa de rodillas, que son las escaleras que subió Jesús para ser juzgado por Pilatos. Fuimos a Santa Croce in Gerusalemme, allí se encuentra un trozo de la Santa Cruz donde el Señor fue ejecutado, y visitamos San Pablo Extramuros, la última de las cuatro basílicas mayores que nos quedaba por visitar.
Par la tarde, conseguimos entradas en San Pedro para los oficios, donde se vió al Papa muy recogido y sereno. Después, hicimos el intento de ir al Coliseo para el Vía Crucis, pero fue misión imposible. Los oficios de San Pedro terminaron tarde y no nos daba tiempo para coger sitio en el Coliseo, optando hacerlo por nuestra cuenta.
El sábado por la mañana fue día de hacer turismo y comprar detalles para las familias y amigos. Comimos en Colonna, como reyes. Por la tarde tuvimos par fin la esperada vigilia. Ahí estuvimos en Santa Maria in Aracoeli, una iglesia enorme y preciosa, donde estábamos todos los participantes del UNIV. ¡El Señor había resucitado! Dos chicos se bautizaron, fue una misa preciosa y muy alegre. Salimas de allí todos super felices. Dios se había hecho hombre, murió por nosotros y resucito para darnos vida de nuevo. Fuimos a cenar a celebrarlo y luego a un pequeño bar irlandés en el que disfrutamos mucho.
Llego lo que nadie quería, pero tenía que llegar. El domingo de Resurrección partimos de nuevo a Sevilla. Antes fuimos a San Pedro a despedirnos del Santo Padre. Pudimos recibir la bendición Urbi et Orbi, que es muy especial, puesto que solo la puede dar el Papa y en dos momentos muy especiales: día de Navidad y domingo de Resurrección. La vuelta fue tranquila, estábamos todos muy cansados y con ganas de llegar a casa.
Ha sido un viaje maravilloso. Todos en el grupo disfrutamos mucho. Una experiencia para repetir y sobre todo para animar a las que no han ido a que lo hagan, al menos, una vez en su vida. Hemos tenido mucha suerte de pasar una Semana Santa como esta, tan cerca de las inicios de la Iglesia Católica, de San Pedro y otros apostates que están en Roma. Juan y yo destacamos especialmente el poder ver tanto al Papa Leon, un hombre muy sencillo, alegre y de espíritu joven. Esta Semana Santa lo hemos tenido super cercano y nos lleva a rezar más par el aun si cabe. También en unos meses vendrá a España y lo volveremos a tener muy cerquita, y estamos seguros de que será una gozada.
i Todos, con Pedro, a Jesus por Maria!













