Del 5 al 9 de febrero, algunos residentes y socios del CM Almonte hemos vivido una experiencia inolvidable en la siempre fascinante ciudad de París. Han sido unos días intensos en los que hemos podido descubrir, juntos, algunos de los rincones más emblemáticos de la capital francesa, combinando cultura, convivencia y momentos de oración.

Nuestro recorrido nos llevó por lugares tan representativos como los Campos Elíseos, la Plaza de la Concordia y el Jardín de las Tullerías, hasta llegar al imponente Museo del Louvre y el elegante Palais Royal. También cruzamos puentes tan emblemáticos como el de Alexandre Ill y paseamos por zonas llenas de historia como la Place Vendôme, la Ópera Garnier y el barrio de Le Marais.

No podía faltar uno de los grandes símbolos de la ciudad: la Torre Eiffel, que contemplamos desde el Trocadero y los Campos de Marte, ni la visita al Arco del Triunfo. Nos impresionaron también lugares cargados de historia y arte como Los Inválidos, Notre Dame y la Sainte-Chapelle, así como el ambiente tan especial del Barrio Latino, el Panteón y los Jardines de Luxemburgo.

Uno de los momentos más especiales fue la subida a Montmartre, donde visitamos la Basílica del Sacré-Cœur y disfrutamos de unas vistas inolvidables de la ciudad. Tampoco faltaron ratos para pasear, convivir y compartir, e incluso para asomarnos a las Galeries Lafayette y descubrir otros rincones con encanto de París.

Como en cada viaje del Colegio Mayor, cada jornada estuvo marcada por la oración, la reflexión y la convivencia, fortaleciendo los lazos que nos unen y recordándonos que, más allá de los lugares visitados, lo más valioso es vivirlo juntos como familia.

Volvemos con la maleta llena de recuerdos, anécdotas y momentos compartidos que quedarán para siempre en nuestra memoria. París ha sido, sin duda, otra experiencia que nos llevamos en el corazón.